| Opciones: Volver | Descargar el artículo | Enlaces de Interés | Glosario | Imprimir |
|
Cámara Valencia - Artículos de Tecnologías de la Información por Latencia SL (http://www.latencia.com)
La selección del nombre de dominio es la primera decisión que, en el ámbito de Internet, debe tomar una empresa. Dicho nombre es necesario que este relacionado con la denominación comercial o con alguna de las marcas de una compañía. Más detalles acerca de este enfoque se indican en “El marketing a través del nombre del dominio”, sin embargo, las presentes líneas se van a centrar en un modelo casi matemático que puede servir de orientación, siquiera sea para adquirir un dominio como activo, como inversión pura y dura al estilo de quienes registran marcas comerciales. El citado modelo esta basado en 16 criterios cómo puedan ser la extensión, longitud, lenguaje, tamaño del mercado, su capacidad de vender o de identificar a los productos o servicios de la web a la que remite el dominio. Criterios de valoración
Los criterios para valorar un dominio son, según un modelo de orientación matemática que se ha venido ha desarrollado en la Internet de
habla inglesa y que la autora de estas líneas ha adaptado al mundo hispano, los siguientes: 1.-Extensión. (Dominios de primer nivel) Desde la creación de los nombres de dominio, (el uno de enero de 1985), los que más valor tienen son los acabados en el “.COM”. El resto de extensiones como “.NET”, “.ORG”, etcétera tienen un precio de venta entre el 15 al 30 por cien inferior a su equivalente en el “.COM”. Este dominio es el más valioso de entre los posibles porque se considera el estándar internacional. Es el único asociado a empresas que es reconocido por todos los usuarios del mundo. Esta situación es el resultado de las inversiones publicitarias millonarias que cientos de compañías de todo el planeta se han gastado para lograr que los usuarios asocien una dirección en Internet con esta terminación. Tal es así que, los newbies o novatos en Internet, tienden a creer que este es el único dominio que existe en Internet y lo asocian a cualquier nombre. Además los navegadores añaden por defecto el ”.COM”, si la extensión no ha sido previamente especificada. A mayor abundamiento se puede comprobar en: http://www.domainworldwide.com/ (a fecha 5 de noviembre), que de entre el total mundial de dominios registrados, 21.336.063 corresponden a la terminación “.COM”, lo evidencia que es, de facto, el estándar internacional como ya se había apuntado. De hecho hay más dominios registrados con el “.COM” que la suma de los quince que le siguen en este ranking internacional. Sirva apuntar el dominio nacional de España, “.ES, en la citada fecha ocupaba el puesto 42 del ranking con 36,539 dominios registrados. Por lo tanto, el “.COM”, es el primer dominio que hay adquirir incluso si se tiene intención de comprar otras extensiones tal que: “.NET”, “.ORG, o “.INFO”. Cabe añadir que la adquisición de diferentes extensiones es un modo de proteger a la marca frente a una pérdida de protagonismo. Los dominios territoriales (también denominados geográficos o ISO3166) son los dominios mantenidos por cada país. Desde el punto de vista de activo no son interesantes ya que van asociados al nombre comercial de una empresa o a alguna de sus marcas comerciales de las que no es posible desvincularlos. Dicho de otro modo, el “.ES”, por ejemplo, no puede ser vendido a otra empresa con la misma facilidad que se podría vender un “.NET”, por ejemplo. 2.- Longitud del dominio: Número de caracteres La longitud máxima del nombre de dominio es de 63 caracteres y la mínima es de 3 (sin incluir la extensión). Este parámetro es, por lo tanto, algo medible. Dicha longitud implica además el grado de dificultad a la hora de escribirlo, nombrarlo, y por supuesto recordarlo. Por encima de los 10 a 15 caracteres el dominio pierde valor ya cuanto más largo sea, más posibilidades existen para que el usuario se confunda al escribirlo. Además un nombre es más valioso cuanto más corto es ya que generalmente es más fácil de decir, de recordar y de escribir en un navegador. 3.-Número de palabras El dominio más valioso es el de sólo una palabra. Algunos dominios con dos palabras pueden ser especialmente interesantes para un mercado dado, pero a partir de ahí, pierden valor. La única excepción a esto viene de la mano de algunos prefijos que puedan aumentar el grado de claridad del término. Los prefijos, abreviaciones y acrónimos son considerados como una sola palabra. Desde el punto de vista técnico, el nombre de dominio únicamente se puede construir con las letras del alfabeto inglés, números y guión. La eñe (ñ) no es válida. Cualquier otro tipo de carácter, incluyendo espacios, subrayados, puntos y comas, no son válidos, tampoco. El dominio, además no puede empezar ni terminar en guión (-) y por lo que respecta al registro no se distingue entre mayúsculas y minúsculas. 4.-Genéricos Un nombre genérico es simplemente una palabra que representa un producto, profesión o industria sin especificar una marca o empresa concretas. Los nombres genéricos son la mejor elección porque no todos los internautas llegan a un sitio web a través de un buscador tipo Google. Algunos usuarios, cuando buscan algún contenido teclean en su navegador una palabra genérica, este sistema que de hecho es muy empleado, se denomina navegación intuitiva. Los dominios genéricos son especialmente interesantes además porque sirven para segmentar las visitas y redireccionarlas al sitio web de la empresa. Los genéricos que más pueden afectar a una empresa son los de los subsectores industriales, y los de profesiones. Por ejemplo: “calzado.com”, cuya propietaria es la empresa DIAN - DIVISIÓN ANATÓMICOS, S.L. de Alicante, o arquitectura.com.5.-Tamaño o dimensión del Mercado
Cuanto más grande es el mercado, es decir, el número de potenciales clientes, más valioso será el nombre del dominio que haga referencia
al mismo. Por ejemplo, “cine.com” (propiedad de una empresa de Barcelona, España) tiene un mercado más grande que “rodamientos.com”
(también en manos de una empresa de Barcelona). Por ello a la hora de adquirir un dominio cabe hacerse la pregunta: ¿Cuántas personas
podrían demandar este producto o servicio? En este sentido conviene recordar que: 6.-La existencia de números en el nombre del dominio Combinar números y letras en un dominio es generalmente una mala idea debido a que los números son siempre difíciles de recordar. Tal es así que cada sitio web tiene su dirección IP compuesta de números que serian imposibles de recordar por el público en general. Por eso el sistema de nombres de dominio surgió como consecuencia de la dificultad de los internautas para recordar las direcciones IP. 7.- El empleo de guiones Cabe apuntar que un nombre de dominio solo admite los guiones medios “-“, nunca los bajos: “_". Los guiones son otro elemento que hace difícil de recordar el nombre de un dominio. A efectos de los buscadores y conceptuales un guión es como si se añadiera otra palabra al nombre. Es suficiente decir de viva voz el dominio para darse cuenta de esto último. En el supuesto caso: “fallas-valencia.com”, se leería: “fallas, guión mediano, valencia, puntocom.” La ventaja visual que supone la separación entre letras pierde fuerza argumental frente a la capacidad de recordar las palabras que integran el dominio. Como conclusión, los dominios sin guiones tienen más valor que aquellos que los llevan. 8.-Capacidad de que los usuarios se confundan Si es factible la confusión a la hora de escribirlo o de recordarlo el dominio pierde automáticamente valor. Algunos empresarios avispados de vez en cuando montan negocios en sitios web basados en la capacidad de equivocación de los usuarios. Este tipo de actividad en inglés se denomina “typosquatting”. Un caso sonado en Francia fue el del dominio: “arifrance.com”. La compañía área Air France apeló a la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual (OMPI) (http://www.ompi.org) y obtuvo, en agosto de 2003, el derecho a recuperar ese nombre de dominio que había sido registrado por un ciudadano de Uruguay quien creo una página web que se aprovechaba de las equivocaciones de los usuarios al teclear. Esta empresa además ya tenía experiencia en que le intentaran usurpar un dominio al extremo de que el Tribunal Superior de Paris el 16 de octubre de 2001, obligó a un residente inglés llamado Robert Finch a devolverle el dominio: “www.air-france.com” y además indemnizarle con 14.000 euros por usurpación de la marca. Consecuentemente, no es bueno para el propietario disponer de un dominio que induzca a un error, ni tan siquiera en el caso de que dicho error de lugar a que el dominio se asocie con una empresa o marca muy posicionada en el mercado. 9.- Existencia de abreviaturas En general las abreviaturas devalúan un nombre de dominio. Ni los usuarios deben estar obligados a recordar la abreviatura que ha escogido el propietario del dominio, ni los motores de los buscadores están programados para identificarlos. Así pues entre: “ayto” y “ayuntamiento” es mucho mejor la segunda opción. Las sustituciones quedan englobadas en las abreviaturas y son más perjudiciales si cabe porque hay una disociación entre lo que se escribe y lo que se lee, “hoyxti.com” se leerá con suerte: “hoy por ti”, y en otras “Hoy equis ti” dificultando sobremanera la capacidad de ser recordado. 10.- Capacidad de un dominio de ser vendible en un mercado dado Es lo que en inglés se denomina: “Marketability”. Para ello se tiene en cuenta, incluso se mide, cómo de fácil es de pronunciar, recordar y comprender un nombre. En este sentido un dominio difícil de decir de viva voz es poco vendible. Tampoco interesan aquellos en los que pueda haber confusión entre el modo de pronunciarlos y el de escribirlos. También cabe descartar los dominios que no sean cómodos de recordar al poco de leerlos y los que no se comprenden. Cuando el nombre del dominio se entiende a la primera es más fácil de recordar que si el usuario ignora el significado de la palabra o palabras que integran ese nombre de dominio. 11.- Identificación con los productos o servicios que se ofrecen desde el web En un dominio cabe valorar la capacidad que tiene para describir el contenido del sitio a que hace referencia. En inglés, este concepto se conoce con el término: “Brandability”. Por ejemplo, tendría mayor capacidad de identificación el dominio: “buscadorhispano.com” que “terra.com”. En este punto hay que evitar confundir a los usuarios con nombres que no tengan nada que ver con el contenido que presentan porque son una fuente de visitas frustradas ya que los usuarios, una vez llegan al sitio, se sienten engañados. A veces los dominios que usan una palabra genérica tienen una baja capacidad de identificación con un contenido concreto. La percepción general que se tenga hacia el sentido de una palabra le otorga a ésta valor a la hora de que forme parte de un dominio. 12.- Números de Teléfono Los números de teléfono, aunque sean gratuitos (del tipo 900 en España u 800 en Estados Unidos), tienen un valor similar al que pueda tener ser propietario a una línea de teléfono con un número determinado fuera de la Red. De modo que, cómo dominios, no tienen gran interés. 13.- Vinculación Geográfica Los nombres asociados a una región no son nada interesantes globalmente y en cuanto al precio del nombre del dominio en si mismos. El valor del nombre como tal decrece porque está destinado a un mercado limitado. 14.- Lenguaje Obviamente, para una Internet en inglés, el uso de una lengua extranjera como puede ser el español hace perder valor al nombre de dominio para los compradores anglosajones. Los nombres de dominios en una lengua están destinados al mercado en esa lengua. De hecho es una forma interesante de segmentación. En la actualidad un nombre en inglés tiene mucho más valor que uno en otro idioma. Sin embargo paulatinamente van ganando puestos los nombres de dominio en español porque cada vez son más los internautas hispanos y la capacidad de aumento es superior a la del ámbito lingüístico anglosajón. No obstante, respecto al precio que puede llegar a alcanzar un dominio en inglés, sirva de ejemplo anecdótico que, en 1997, "shopping.com" fue adquirido por 5 millones de dólares y dos años más tarde fue vendido por 220 millones de dólares en lo que constituye uno de los más vistosos records en la Red.15.-Tiempo Los nombres de dominio asociados a un evento tienen un valor muy escaso y solo limitado al periodo de vigencia de dicho evento. Elecciones-2001, solo vale para ese año. En muy raras ocasión tienen algún valor pasado el plazo del nombre del dominio. 16.- Futuro Los nombres asociados a las nuevas tecnologías o a marcas emergentes en el mercado pueden incrementar su valor con el tiempo a medida que esas tecnologías se implanten, tengan aceptación y se popularicen. Sin embargo, una apuesta por un servicio de futuro es una inversión a un plazo muy incierto y siempre dependerá de la respuesta del mercado y del tiempo de madurez de esa tecnología. Por ejemplo, hay más de 2000 dominios “.COM” registrados en el mundo con la palabra “WAP”, y otros tantos, es decir, más de 2000 que incluían esa palabra y ya se han dejado perder. Lo anterior es debido a que esta tecnología no ha tenido el éxito esperado. Conclusiones Finales - Un dominio valioso como activo para una empresa será aquel que acabe en .COM, de una sola palabra lo más corta posible. El dominio aumentara su valor si dicha palabra es fácil de leer, escribir, pronunciar y recordar, no contiene guiones, números, o abreviaturas. También es interesante que sea un termino genérico que permita una rápida identificación con el contenido del sitio que además debe estar relacionado con un sector de actividad lo más grande posible. © Mar Monsoriu Flor (Mixmarketing-online.com) –Valencia (España), en Noviembre de 2003
|