Con la mayor madurez de las empresas consorciadas se aprecia
un aumento de la inversión media en los consorcios, que pasa
de los poco más de 18 050 € por empresa y año (unos 3
millones de pesetas) hasta los 30 000 € (unos 5 millones
de pesetas). Ello se corresponde, además, con la aparición
de nuevos consorcios con un nivel de compromiso económico
más elevado de partida que suben esta media de manera significativa.