LA ESCUELA DE NEGOCIOS CELEBRA LA GRADUACIÓN DE LOS ALUMNOS DEL CURSO 2021-2022.

El pasado 18 de noviembre tuvo lugar en la Escuela de Negocios de Cámara Valencia la Graduación de los programas masters y directivos del curso 2021-2022. 

Un año más, se hicieron entrega de los diplomas a los más de 150 alumnos, que acompañados de sus familiares y amigos, disfrutaron de una graduación muy emotiva. 

Los alumnos, ya antiguos alumnos, recibieron los diplomas de la mano de Juan Antonio Sagredo, alcalde de Paterna, José Vicente Morata y Jorge Linares, presidente y director gerente de Cámara Valencia respectivamente, Emi Boix, CEO de Grupo EMAC, y Cristina Vicente, directora de la Escuela de Negocios. 

Durante el evento, Caridad Martínez, alumna del Executive MBA y directora de compras de Grupo Segura, fue la representante de los alumnos graduados. Entre sus palabras hizo hincapié en el esfuerzo realizado para llegar a la meta y en los aprendizajes tanto personales como profesionales que llevan. 

José Vicente Morata matizó entre sus palabras que “no es fácil formarse en un programa de larga duración en un entorno tan competitivo como el actual, en el que el trabajo del día a día nos impide dedicar tiempo a actualizar conocimiento, a reflexionar sobre las tareas directivas que desarrollamos, a remover los cimientos de nuestras creencias y hábitos y adaptarnos a los cambios que se producen en la sociedad. Y sin embargo todos sabemos que es necesario hacerlo.”

Emi Boix, madrina de la graduación, habló de “no deben asustarte los errores, los riesgos, los retos. El riesgo no lo vas a evitar si buscas el éxito. Seguro tomarás decisiones que van a condicionar tu futuro, pero no debes dejar de intentarlo. Necesitamos profesionales con ambición, mirando al futuro y con ganas de crecer.”

En la clausura, Cristina Vicente, compartió con los alumnos una reflexión de Daniel H. Pink en su libro “La sorprendente verdad sobre qué nos motiva”: “La ciencia revela que el secreto de un rendimiento óptimo no radica en nuestro impulso biológico ni en nuestro impulso ante el premio o el castigo, sino en un tercer impulso: nuestro deseo, profundamente arraigado, de dirigir nuestras propias vidas, de extender y expandir nuestras capacidades y de vivir una vida con una finalidad”.

Cristina Vicente cerró la graduación con las siguientes palabras “Gracias por dejarnos contribuir a expandir vuestras capacidades y ser parte de vuestro propósito vital”.

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